Breve historia de Málaga

Breve historia de Málaga

 

El resurgir de Málaga

 

“Con más de 3000 años de historia, han sido numerosas las civilizaciones que se han instalado en Málaga, viviendo épocas de esplendor y declives, que han forjado una ciudad que siempre se ha recompuesto ante la adversidad. Así de esta manera resumiremos la historia de Málaga, solo serán pequeñas pinceladas para aquellos curiosos, que se pregunten porque Málaga está en auge y que tiene esta ciudad para ser tan visitada, Solo hablaremos de aquellas civilizaciones que dejaron huella o tenemos prueba de ello”.

La historia de Málaga comienza con los fenicios a la que denominaron  Malaka, que proviene de la palabra fenicia  y su significado es “Factoría”. Con ellos  estas tierras empezaron a vivir el auge del comercio con el salazón de pescado, el bronce y otras materias primas. Todo esto fue gracias al puerto que los fenicios construyeron. De esta civilización  aparte de heredar el nombre, podemos encontrar algunas murallas en el centro de la ciudad y restos de un poblado en la desembocadura del Guadalhorce.

Representación en letras fenicias (MLK)

Representación en letras fenicias de “MLK”

Tras los fenicios, son los romanos los que se asientan en Málaga en el año 206 A.D.C. Los vestigios más importantes que conserva Málaga de este periodo son el teatro Romano, que fue construido en el S.III A.D.C con Augusto I y la LEX Flavia Malacita de la época del emperador Vespasiano.  En el periodo romano, Málaga seguía contando con importante un puerto comercial. En este caso, a parte del tradicional comercio de salazones y materias primas, los romanos producían un vino llamado “LAURO” muy popular en el mediterráneo. Sin embargo el producto estrella fue el “GARUM”  (salsa afrodisíaca) tanto es así que la ciudad estaba plagada de piletas donde se producía el “GARUM”. Sin embargo en esta etapa de esplendor que vivió Málaga se fue apagando debido a la caída del imperio romano.

Después de los romanos, llegaron los visigodos y los bizantinos, de los primeros no hay muchos restos arqueológicos, y de los segundos se están descubriendo hoy en día algunas iglesia de la época.

En el año 711 los musulmanes entran en la península ibérica para quedarse hasta el año 1492.  La época musulmana se divide en varias etapas. La primera de ellas, fue la dinastía Omeya, que en Málaga se caracterizó por las continuas revueltas lideradas por Omar Ibn Hafsun, de origen visigodo, que tuvo en jaque durante 40 años a esta importante dinastía. En este periodo, Málaga no llegó a alcanzar la repercusión e importancia de otras ciudades del Al-Andalus. Tras la caída del imperio Omeya, comienza la etapa de los reinos de taifas. Málaga, que contaba con su propia taifa, estuvo gobernada por la  dinastía Hamudí, hasta que fue conquistada por el reino de Granada, retomando de nuevo importancia como ciudad comercial.

Tras el paso de  los Almorávides y Almohades, épocas de cambios y altibajos, fue el reino Nazarí de Granada el que se asentó en Málaga, siendo la época de mayor esplendor de la ciudad. La importancia comercial de esta ciudad se cimentó en la calidad de los productos malagueños, como la almendra, los higos, la seda málica y la cerámica (loza dorada), muy codiciada en el mediterráneo, llegando incluso a instalarse los comerciantes Genoveses como distribuidores internacionales de este producto.De este periodo, y teniendo como referente a la Alcazaba, podemos encontrar restos de murallas, alcantarillado, y otros tantos yacimientos que poco a poco se van descubriendo cada vez que hacen obras en la ciudad, algunos se conservan y otros son enterrados por la evolución de la ciudad.

Imagen del Teatro Romano y la Alcazaba de Málaga.

Sin embargo, en 1487 tras la toma de Málaga por los Reyes Católicos, hito que marca el comienzo de la época cristiana en Málaga, la ciudad quedó completamente destruida. Imaginad  meses de asedio, disparando con cañones y catapultas a una ciudad, Málaga tuvo que reconstruirse casi en su totalidad. Durante los siglos venideros la ciudad estuvo marcada por la construcción de su Catedral, iglesias y algunos desastres naturales, como el terremoto de 1680.  No sería hasta principios de 1700 cuando esta ciudad vuelve de nuevo a cobrar importancia con el comercio y con la agricultura, sobre todo con la vid, gracias a la re apertura de su puerto comercial Por Carlos III.

Imagen de la Catedral de Málaga vista desde Calle Císter.

El S.XIX estuvo marcado por grandes acontecimientos, donde se alternaron épocas de auge y de declive en Málaga. La primera estuvo marcada por la destrucción del patrimonio histórico debido a la invasión de los franceses a principios de siglo. Seguida por una segunda época de auge comercial, gracias a la revolución industrial, dirigida por la oligarquía de las familias Malagueñas Heredia-Loring-Larios. Tercera, la famosa revolución gloriosa que destronó a Isabel II, y por último la entrada de la filoxera, que arrasó con todas las viñas de Málaga, trayendo consigo hambruna y pobreza.

Imagen de la estatua del Marqués de Larios, referente de la Málaga industrial.

En el S.XX, Málaga sufrió bastantes pérdidas, tanto humanas como patrimoniales, con la quema de conventos, las desamortizaciones y la guerra civil, que dejaron una vez más a Málaga bastante empobrecida. Sin embargo, a partir de la década de los 60, Málaga empezaría  a aprovechar su clima para atraer el turismo de sol y playa. Así, mientras la famosa costa del sol (Torremolinos, Fuengirola, Marbella) vivía un esplendor apabullante del turismo, Málaga capital no tenía mucho que ofrecer.

No fue hasta el año 2000 cuando Málaga comienza a adquirir relevancia como ciudad cultural. Esto se ha conseguido tras una renovación y transformación de la ciudad, para ello se peatonalizó el centro histórico y su calle más emblemática, “La calle Larios”, se han restaurado edificios y monumentos, se ha ampliado el número de museos, diversificado las funciones del puerto, ya no es solo un puerto comercial, es un puerto destinado también al ocio y turismo. Estos cambios han supuesto para Málaga la visita de numerosos turistas atraídos por la diversidad de actividades que ofrece la ciudad. Ahora que he resumido la historia de Málaga, le toca a usted descubrir y disfrutar de esta ciudad milenaria, como llevan haciendo numerosos curiosos y turistas desde hace miles de años.

Imagen de la céntrica Calle Larios en la actualidad.

Espero que hayan disfrutado de esta breve pero intensa historia sobre Málaga ¡Hasta la próxima!

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